Fase 3: Artritis Reumatoide

Una vez completadas e integradas las dos fases anteriores llegamos a la etapa final.
Seguramente, a estas alturas, ya hayas notado mejoras en tu salud y, quizás también tu RA haya cambiado ligeramente. Te recuerdo que no es algo que suceda de la noche a la mañana. Además, la “mágia” sólo ocurre si te mantienes fiel a La Dieta que Cura, sin excepciones, ¡al menos durante los primeros meses!

Esta tercera fase se sustenta en el libro La Alimentación la Tercera Medicina de Jean Seignalet, pero vamos a modificar algunos patrones que, bajo mi experiencia, se quedan un poco a medias. Seignalet sólo nos habla de qué debemos eliminar, peor no nos propone otros alimentos o suplementos que mejoren la RA. Es aquí donde ponemos en práctica la Dieta que Cura más vibrante y efectiva. ¡Prepárate que empieza lo bueno!

El secreto del éxito es la constancia, nada más. Siguiendo las tres fases de la Dieta que Cura e incorporándola a nuestra vida cotidiana podremos sentir que ya no estamos a merced de la enfermedad. La “mala” noticia es que si dejas esta alimentación, los síntomas vuelven a aparecer. Como ya he comentado en alguna ocasión, La Dieta que Cura no es un régimen, es un estilo de vida. Es cierto que cuando te has mantenido estricto durante unos meses y el cuerpo está purificado, hacer una pequeña excepción un día no te desestabiliza demasiado, pero saltarse la dieta por norma tiene sus consecuencias.

Seignalet estudió durante más de treinta años las enfermedades autoinmunes. Durante ese tiempo, experimentó con varios grupos de sujetos a los que trató únicamente con dieta, con algunos, hizo un seguimiento de varios años. Los resultados en la mayoría de grupos fueron espectaculares. En el caso de la Artritis Reumatoide, el 80% de los pacientes consiguieron que la enfermedad remitiera o se mantuviera “dormida”.

La adaptación de la Dieta Seignalet para la RA es simple: añadimos a los alimentos a evitar una lista de 20 productos que tienes a continuación:

alimentos_evitar_artritis_reumatoide

Durante su estudio, J. Seignalet observo que los individuos con RA son sensibles a unos determinados alimentos. En el cuadro puedes ver el % de sujetos sensibles a cada uno. Es bastante posible que un sujeto sea sensible a varios productos, pero ¿Cómo sabemos a cuáles? Muy fácil, has de empezar eliminándolos todos, por completo, durante varios meses. Yo te propongo medio año, aunque lo ideal sería un año completo. Pasado ese tiempo, has de ir introduciendo un solo alimento a la vez, lo incorporas a tu dieta de forma regular y observas si los síntomas de la RA empeoran o se manifiestan. Si ese es el caso, ya sabes que este alimento queda excluido de tu dieta. De esta manera puedes ajustar tu alimentación añadiendo aquello que no te perjudica, hay productos que realmente marcan la diferencia.

DE LA DIETA SEIGNALET A LA DIETA QUE CURA

En mi todavía corta, pero muy intensa experiencia con la alimentación como tratamiento de la RA, he ido modificando la Dieta Seignalet según mis necesidades. No hay ninguna dieta buena o mala, sólo son más o menos adecuadas para diferentes personas.

Te propongo varias adaptaciones basadas en mi experiencia personal, no las tomes a rajatabla si no te convencen. No es cuestión de seguir una dieta de moda o tener una fe ciega en ella, yo, de hecho, te propongo que te formes un poco, que leas libros de nutrición o te apuntes a algún curso o monográfico, así te sentirás más seguro en cada paso que des.

Alimentos antiinflamatorios
La RA es una enfermedad inflamatoria. Estamos acostumbrados a asociar el dolor, la inflamación o la fiebre con lo perjudicial, con la enfermedad. Pero si miramos más de cerca, nos daremos cuenta que muchos de estos síntomas tienen que ver con el proceso natural del cuerpo para curarse. En el caso de la RA, la inflamación tiene como objetivo eliminar toxinas, nuestro cuerpo, al no ser capaz de eliminarlas por completo, se mantiene permanentemente inflamado, alerta. No es bueno inhibir o tapar los síntomas (como hace constantemente la medicina alopática) pero sí que queremos minimizar la inflamación y mejorar nuestra calidad de vida. En la RA la inflamación moderada nos muestra que el cuerpo intenta, al menos, hacer su función. Como que este tema es bastante extenso, le he dedicado un post especial en el que vas a aprender por qué los ácidos grasos esenciales (AGE) son importantes en el tratamiento de la Artritis Reumatoide.

Además de los AGE, los vegetales y sobretodo las frutas ayudan a desinflamar el cuerpo por su efecto detox. Limpian las células y los tejidos y favorecen el funcionamiento de los órganos de desecho del cuerpo, como el hígado y el intestino. De todas las frutas, quizás una de las más interesantes para RA es la piña, esto se debe a su alto contenido en la enzima bromelina, que además de ayudar a digerir las proteínas, tomada fuera de las comidas tiene un efecto antiinflamatorio e inmunoprotector.

Otro alimento antiinflamatorio maravilloso es la cúrcuma, que como la piña, tiene propiedades inmuno-moduladoras. Muy pronto voy a publicar mi receta de “polvos mágicos antiinflamatorios”, un remedio sano, sabroso y muy polivalente para que tengas en tu despensa siempre a mano.

Alimentos alcalinos
El PH de nuestro cuerpo ha de oscilar entre 7,35 y 7,45. Por encima o por debajo de estos límites, las células dejan de funcionar correctamente y el cuerpo empieza a enfermar. Debido al estilo de vida actual, nuestro PH tiene tendencia a acidificarse (no sólo debido a la alimentación, al aire que respiramos o el agua que bebemos y la mala gestión de las emociones también influye mucho). El cuerpo, que como siempre es muy sabio, cuenta con sus propios mecanismos para regular el PH, pero esto supone que muchas veces ha de utilizar reservas de minerales alcalinos que tiene almacenados. Si el PH es más ácido, las células con cuentan con el oxígeno necesario para la vida y el cuerpo no tiene la capacidad para limpiarse de toxinas o metales pesados.

Al contrario de lo que parece, los alimentos acidificantes no son malos, como todo en la vida, todo depende del equilibrio. Sí que es cierto que deberíamos potenciar los alimentos alcalinos y disminuir los acidificantes.

Aquí te dejo una lista de alimentos de más a menos alcalinos. Clicka en la imagen para agrandarla o descargarla.

ALIMENTOS ACIDOS-ALCALINOSLa carne y el pescado
Vemos que la carne roja es uno de los alimentos más acidificantes y una fuente de ácido araquidónico. Aunque Jean Seignalet o dietas tan de moda como la Paleo no prohiban o incluso promuevan el consumo de carne, parece obvio que no nos va a ir nada bien para la RA.

Si has pasado por la fase 1 habrás leído que el problema de la carne hoy en día es la cantidad de hormonas y antibióticos que vienen “de regalo” con tu pechuga de pollo o tu filete. Pero, enlazando con dietas como la Paleo o cualquier dieta de adelgazamiento basada en la alta ingestión de proteínas, te diré que el ser humano posee un sistema capaz de digerir y metabolizar la carne y el pescado, pero su sistema digestivo es más largo que el de los animales carnívoros y menos ácido, esto evidencia que el hombre está genéticamente preparado para consumir carne, pero no de forma tan masiva como lo hace hoy en día. El hombre ancestral era básicamente frugívoro y, cuando podía, consumía carne. También hay que pensar que en esa época no existían los pesticidas, hormonas, la modificación genética, los colorantes artificiales, etc.

En lo referente a la RA, el problema básico es la permeabilidad excesiva del intestino delgado. Si tomamos productos que provoquen desechos y toxinas, es más probable que éstas pasen a la sangre y a las células, provocando un empeoramiento de la RA. Los alimentos que provocan menos residuos son los hidratos de carbono, además, estos ayudan a “arrastrar” tóxicos y grasas del cuerpo.

¿Qué pasa con el pescado? Es cierto que es una buena fuente de Omega 3, pero ten en cuenta que nuestros mares están altamente contaminados y los pescados, en consecuencia, también. Los únicos productos del mar que se libran de esa contaminación, son las algas, son los únicos seres capaces de “chupar” los residuos de los mares y regenerarlos, sin que eso afecte a su estructura o las contamine.

En la RA, es muy importante que tu dieta sea rica en ácidos Omega 3. Además de las fuentes de origen vegetal, consume más pescado azul, algas y añade algún complejo de Omega 3 de origen natural. Aunque estas instrucciones parecen simples, aquí nos encontramos con un dilema: necesitamos Omega 3 proveniente de pescado azul (ya que el proveniente de fuentes vegetales puede no asimilarse demasiado bien) pero, a la vez, el pescado azul es rico en purinas, eso quiere decir que crea residuos y ácido úrico. En la RA queremos mantener el organismo lo más desintoxicado posible para evitar que las toxinas carguen las articulaciones. Entonces, ¿Qué hacemos? Si mantenemos el equilibrio en la dieta global, no debe haber ningún problema. Compensa la ingesta de pescado (rico en proteínas y, por lo tanto, más “ensuciante” del organismo) con otros alimentos más limpios (los hidratos de carbono crean muy pocos residuos y arrastran las toxinas acomuladas, las hojas verdes y otros superalimentos ricos en clorofila -chlorella, hierba de trigo- tienen efecto detox de la sangre). No te pases con el consumo de pescado, incorpora también Omega 3 de origen vegetal. Personalmente, he incorporado el pescado azul a mi dieta desde que tengo RA, para mi es un consumo correcto, aproximadamente 1 vez a la semana o cada 10 días, aunque para algunos puede sonar escaso, ten en cuenta que llevaba bastante tiempo siendo prácticamente vegana. Bien, cuando lo consumo, elijo pescados de pequeño tamaño: sardinas, arenques, boquerones,… de vez en cuando trucha y salmón… ya que los ejemplares más pequeños contienen menos metilmercurio, además de por su medida, por ser menos longevos. También ten en cuenta que el Omega 3 se pierde con el calor. Cómelo estilo japonés (crudo) o vuelta y vuelta.

Bueno, ¡cuánta información! La verdad es que me motivo mucho escribiendo sobre el tema. Simplemente porque tengo comprobadísimo que ¡todo esto funciona! Y si lo quieres, ¡a ti también te va a funcionar! No dejes que tanta información te abrume, ve paso a paso, la preocupación y el estrés son tan “agresivos” para ti como la comida basura. Ten en cuenta que también hacemos digestiones “emocionales” y “mentales”, así que tómatelo con calma, los cambios profundos requieren tiempo. Además, ¡estoy aquí! puedes dejar un comentario o, si lo prefieres, puedes escribirme: hola@comidaquecura.com.

4 thoughts on “Fase 3: Artritis Reumatoide

    1. Hola Zaida,
      Primero te cuento que la avena tiene gluten, así que la evitamos si tenemos RA (Artritis Reumatoide). Te recomiendo que primero leas con atención las fases de la Dieta que Cura para tener una idea de los alimentos que debes potenciar o reducir.
      Respecto a los desayunos, sé que cada uno tiene sus preferencias y “rituales”, así que yo sólo te guío un poquito basándome en lo que yo suelo desayunar. En mi caso, tomo un zumo o batido verde. Luego suelo picar unos frutos secos o fruta desecada (higos, albaricoques, pasitas, dátiles,…) una pieza de fruta o, puedo prepararme un porridge en vez de con avena, con quinoa, trigo sarraceno o copos de mijo, que funcionan de la misma forma que los copos de avena. En el apartado de recetas > desayunos del blog, tienes un porridge de quinoa. Te recomiendo que no tomes café, mejor alguna infusión o té verde o blanco. Cuando tomes leche que sea vegetal y, de nuevo, sin gluten: de almendra, arroz, quinoa,… Si te gusta, puedes tomar unas tortitas de arroz con alguna crema de frutos secos o mermelada natural sin azucar. O también con un poco de aguacate. Como ves hay muchas opciones! Espero no haberte liado en vez de ayudarte. Estoy pensando en dedicar un post a modelos de desayunos, Me has dado una idea. =) Te mando un saludo.

    1. Hola Lorena, Para la colitis hay que seguir una dieta específica, adaptada además, a cada persona. Te recomiendo que contacte con algún dietoterapeuta o nutricionista de confianza que pueda diseñarte una dieta a tu medida. Espero que encuentres tu camino hacia la salud! Mucho ánimo!

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