Cheesecake de boniato

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Aquí tienes la receta de uno de las meriendas que más he preparado este Otoño. Es una tarta vegana, sin azúcares refinados y con productos de temporada. Si quieres que sea completamente libre de gluten, sólo tienes que utilizar copos de avena sin gluten.

Esta tarta se sirvió en la “sobremesa” del Yoga y Picnic que celebramos el pasado Octubre en Barcelona y también la merienda del último taller de Introducción a la alimentación saludable. Es facilísima de preparar y da muy buen resultado, seguro que dejarás sorprendidos a los golosos más exigentes.

El boniato es una de las hortalizas más interesantes del Otoño: fuente de betacarotenos, vitamina A, C, D… minerales como el hierro, el magnesio… Por eso el boniato mejora tu inmunidad y te ayuda a combatir situaciones de stress. Eso sin contar su alto contenido en fibra y su efecto cálido sobre el organismo.

Además, en la cocina el boniato es uno de los alimentos “comodín” que puedes usar para todo: es una alternativa perfecta a las patatas, lo puedes usar en platos dulces y salados y es delicioso solo, simplemente cociendo al vapor o en el horno.

Para que veas lo versátil que puede ser este alimento, te dejo con una receta de esas que dejan huella, un cheesecake de boniato que estoy segura no vas a preparar sólo una vez.


 

Cheese cake de boniato y chocolate
(para 8 10 personas) Model de 20cm de diametro

INGREDIENTES

Para la base

  • 1 T de copos de avena finos
  • 1 T de pipas de girasol
  • 1/2 T de aceite de coco derretido
  • 3 c.s. de leche vegetal (arroz, avena, …)
  • 3 c.s. azúcar de coco
  • 1/2 c.p. sal

Para el relleno

  • 4 boniatos medianos
  • 1/2 T de leche de coco
  • 1c.s. de chía molida
  • zumo de 1/2 limón
  • ralladura de la piel de 1/2 limón
  • 5 c.s. de azúcar de coco
  • 1 c.s. de canela molida
  • 1/2 c.p. de cardamomo molido
  • 1/2 c.p. sal

Para la cobertura

  • 1 tableta de chocolate endulzado con agave.
  • 3 cucharadas de leche vegetal
  • 1 pizca de sal

 

PREPARACIÓN

Lo primero es hornear los boniatos. Lávalos bien y pínchalos con un tenedor, mételos en el horno con su piel y deja que se cocinen bien, al menos una hora a unos 180º dándoles la vuelta de vez en cuando,

Vamos a preparar la base. En un molinillo eléctrico, tritura las pipas de girasol y los copos de avena hasta hacer harina con ellos. Añade la mezcla a un bol junto con la sal y el azúcar de coco y remueve bien. Añade poco a poco los ingredientes líquidos mientras remueves. Queremos conseguir una consistencia de tierra mojada que se apelmace entre los dedos.

Forra el molde con papel de horno y unta con un poco de aceite de coco. Vierte la mezcla de la base y con las manos un poco humedecidas, ve distribuyéndola bien subiendo un poco hacia las paredes del molde.

Hornea a 160º unos 20 minutos, hasta que el color cambie a ligeramente tostado. ¡Cuidado que es fácil que se queme, hay que estar atento! Saca del horno y deja enfriar.

Ahora vamos a por el relleno. Una vez los boniatos estén cocinados, deja templar y pélalos. En una procesadora de alimentos añadimos la pulpa de los boniatos y el resto de los ingredientes del relleno. Tritura bien hasta que quede una pasta sedosa. Viértela sobre la base de la tarta y aplana bien con ayuda de una espátula.

Hornea unos 30 minutos a 180º, el color de la tarta debe oscurecerse ligeramente y ha de quedar más firme. Si no observas estos cambios, déjala unos 10-15 minutos más. A veces depende un poco del tipo de horno que utilizas. Piensa que cuando se enfríe cogerá más cuerpo. Lo ideal es que cuando esté templada, la metas una media hora en la nevera, para poder trabajar bien cuando incorpores el chocolate.

Para la cobertura, en una olla de fondo grueso derrite el chocolate y añade la leche vegetal y la pizca de sal, ajusta la consistencia, ha de quedar cremoso pero manejable.

Saca la tarta de la nevera y vierte el chocolate desde el centro hacia fuera. Puedes paladar un poco con una espátula. también puedes desmoldar la tarta y al incorporar el chocolate, dejar que caiga un poquito por los lados.

¡Ya está lista! Guarda la tarta en la nevera durante un máximo de 5 días. (Seguro que no durará tanto)

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