¡El cuerpo me pide pasta! Crudi- espaguetis con salsa cremosa “thai”

Cuando empiezas a comer crudo es inevitable echar de menos algunos platos. Sabores, texturas, temperaturas, … Combinaciones que están muy arraigadas a nosotros, incluso por tradición, porque evocan alguna emoción o nos transportan a algún momento especial. En mi caso, si hay algo que me encanta es la pasta. Me gusta tanto que, a menudo, cuando me apetece un buen plato de espaguetis, cierro los ojos y “viajo en el tiempo” hasta aterrizar en uno de esos momentos en los que en casa de mi yaya había macarrones a la boloñesa. Sí, has leído bien: bo-lo-ñe-sa, con carne y salsita de tomate casera. Ella me llamaba a la mesa y yo ya sabía que había macarrones para comer, por el aroma que había en toda la casa. Como he dicho antes, a veces un recuerdo tiene más poder que la realidad, ya que ahora mismo no me apetece nada comer macarrones a la boloñesa, ni siquiera los de mi abuela, pero el “viaje en el tiempo” no tiene precio.

Volviendo al presente… al empezar con la Dieta que Cura y, sobretodo, al “crudificarla”, pensé que algún día me podía dar un “ataque de pasta”, uno de esos momentos críticos en los que no te importa nada, sólo quieres conseguir tu objetivo: carbohidratos. Y los quieres a cualquier precio, sin pensar en el gluten, la leucocitosis o la artritis reumatoide. Así que, para curarme en salud, me compré pasta de arroz (certificada orgánica y sin gluten), para tenerla en el “botiquín de primeros auxilios” de mi despensa. Y, estoy muy orgullosa de escribir que, después de 4 meses, tengo el paquete de pasta sin estrenar. ¿Por qué? Porque siempre que se me antoja pasta, me espiralizo unas hortalizas, me hago una buena crudi-salsa, un buen queso parmesano vegano y disfruto infinitamente. No he tenido que renunciar a mis deseos o acallar esa voz interior que me pide carbohidratos, la crudi-pasta es satisfactoria 100%.

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Y la receta de hoy es la ganadora (al menos de momento). Cremosa y “al dente”, saciante y ligera a la vez, aunque no tanto como una ensaladita… Como ya he dicho, es un plato de pasta, con el peso y la importancia de un plato principal para comer al mediodía, ya que es calórico y te va a aportar mucha energía. Yo la he hecho para compartir con alguien que no es crudívoro (ni vegano) y me ha felicitado. Yuhuuu!

Bueno, aquí te la dejo. Fácil y sin mucha previsión.

Ingredientes para la pasta (Para 2 personas)
1 chirivia
2 zanahorias gruesas
2 calabacines

Ingredientes para la salsa
1 aguacate
1 ajo tierno (o salvaje)
1/4 taza de leche de coco
2 cucharadas de agua de coco joven
1/2 taza de pulpa de coco joven
Un buen puñado de cilantro
1/2 c.p. curry picante en polvo
1 pizca de sal

Condimentos
Parmesano crudivegano de avellana

Preparación

Primero espiraliza la chirivia, las zanahorias y los calabacines y deja los fideos en un colador sobre un bol con un poquito de sal, mezcla bien. Déjalos así mientras preparas la salsa.
En un procesador de cocina o una batidora coloca el aguacate, la leche de coco, el agua de coco joven, el ajo salvaje, la sal, el curry y el cilantro. Tritura hasta que quede una salsa ligera, sin grumos.
Corta la pulpa de coco joven en cuadraditos pequeños, pero que se perciban al comer.
Monta el plato: sirve los espaguetis con la salsa por encima y añade los trocitos de coco. Condimenta con el parmesano de avellana y disfruta de este plato de pasta que nada tiene que envidiar a los tradicionales.

crudi-espaguetis_thai_detalle

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